Inspirada en la arquitectura mediterránea y en la belleza esencial de sus materiales, MAÓ reinterpreta la geometría del ladrillo como un motivo de elegancia contemporánea.

Realizada en oro de 18 quilates y acompañada por diamantes talla baguette y princesa, la colección destaca por la precisión de sus detalles, la armonía de sus proporciones y el juego de luz que nace de su patrón icónico.